Los arquitectos se divierten

Cuando los arquitectos se alocan (en el buen sentido de la palabra)

Durante los años 90, el museo Gugemheim en Bilbao construido por Franck O. Gehry, se volvió famoso de la noche a la mañana pues cumplió todos los objetivos por los cuales se lo había construido llegando incluso más lejos que lo previsto.

Además de revitalizar un barrio que se encontraba totalmente abandonado y dar un nuevo impulso a toda la ciudad, se volvió tan famoso que se convirtió en el símbolo de la urbe para luego llegar a la consagración total cuando apareció en una película de James Bond. (por si acaso, soy un fanático de las películas de 007)

Fue así que nació el llamado: “efecto Bilbao” es decir el hecho de construir un edificio  fuera de lo común en una ciudad puede afectar el futuro de toda la aglomeración urbana en su alrededor.

Este fue el punto de partida para que varias ciudades en el resto del mundo se lanzaran en esa brecha para poder ellas también aprovecharse del famoso efecto; con la respectiva alegría de nosotros los arquitectos, pues de la noche a la mañana el mundo entero comenzaba a interesarse en nuestro trabajo.

Je je jeee

En Corea, dos ciudades se lanzaron en la búsqueda del “efecto Bilbao” : Busan y Seúl. Así que si algún día se pasean por Seúl, es posible que pasen al lado de este edificio:

El conjunto se llama parque y ciudad del diseño Dongdaemun (Dongdaemun Design Plaza & Park) concebido por la agencia Zaha Hadid arquitectos, de los cuales, la fundadora es Zaha Hadid arquitecto inglesa.

El proyecto comprende varias salas multifunción, laboratorios para diseño, un museo y salas de exposición.

Aunque esto pueda parecer impresionante para alguien no muy acostumbrado a la arquitectura contemporánea, solo se trata de dos edificios de funcionamiento bastante simple pero de volúmenes complejos.

La forma un poco fuera de lo común viene del hecho de que los arquitectos de este edificio utilizan un método de concepción para el cual se estudia todos los flujos existentes en el terreno donde se construirá el proyecto. Eso comprende flujos eléctricos, flujos peatonales, circulación, agua potable etc…El análisis de la interacción entre esos flujos combinados con los elementos del programa del proyecto da como resultado los espacios interiores y el volumen final del edificio.

Consecuentemente, el proyecto final es un conjunto de volúmenes y formas en donde las líneas rectas no aparecen muy a menudo, pero a pesar de ello el resultado es espectacular.

Es lo mismo en lo que se refiere a los espacios interiores, no hay corredores rectos o espacios cúbicos, y aunque eso pudiese dar a pensar que no funciona bien, pero después de algunos minutos de “aclimatación” el conjunto funciona bastante bien ¡Se los aseguro!

Disculpen si es que no pude publicar mas imágenes del interior, pero en este tipo de proyectos célebres, existe un control estricto de la imágenes que se toman a causa de los derechos de autor.

La otra ciudad en tratar el efecto Bilbao es Busan, en la costa Sur de Corea del Sur, y el resultado de este experimento arquitectural nos dio este edificio:

Este es el Centro Cinematográfico de Busan, (Busan Cinema Centre) proyecto que fué construido para ser la sede del Festival Internacional del Film de Busan….normal.

Esta vez no fue Zaha Hadid la que construyó el proyecto sino la agencia arquitectural austríaca: COOP HIMMELB(L)AU fundada por Wolf D. Prix, Helmut Swiczinsky y Michael Holzer y aunque no lo parezca, no me equivoqué en el momento de escribir el nombre de la agencia pues se escriba de esa forma, con paréntesis y todo, y en español ese nombre significa, Cooperativa azul cielo.

Si es que los volúmenes del proyecto les parecen un poco fuera de lo común, la  causa de ello es el método de concepción utilizado por los arquitectos para obtenerlos, el cual consiste en que los tres asociados se encierran en una sala de reunión durante 24 horas para analizar todos los elementos del programa del proyecto, llegando así a un punto máximo de estrés emocional. En ese momento cualquiera de ellos propone un croquis, que puede representar un corte, un volumen o una fachada y es a partir de ese elemento que se desarrolla todo el resto del proyecto.

Así que si alguna vez les dijeron que los arquitectos somos seres un poco extraños, la razón viene tal vez de eso. (Dicho sea de paso, yo soy arquitecto también)

A pesar de todo, el proyecto funciona bien, los espacios son bastante grandes y eso contribuye a darle una cierta “majestuosidad” al conjunto, lo que conviene perfectamente a un festival internacional cinematográfico.

Existe incluso una “sala” exterior de proyección, si es que se puede hablar de sala estando afuera ¿no? Además esta última tiene un cierto aire de película de Hitchcock

¿No les parece?

Lo penoso es que no pude visitar las salas de proyección, sin embargo el “hall” principal, la zona de venta de entradas y las escaleras mecánicas que van hacia las salas son de por sí suficientemente interesantes como para visitarlas pues tienen un cierto aire de película de ciencia ficción.

Y aunque este tipo de proyecto no es necesariamente del gusto de todos, por lo menos vale la pena visitarlo pues por el momento tiene el record mundial del “voladizo” (o cantilever) más grande del mundo ¡Certificado por el libro Guiness de records! Je je jeee

El voladizo, es el volumen que se ve al fondo de esta imagen.

Para llegar a la ciudad del diseño Dongdaemun, se puede tomar el metro con ya sea la línea 1 o la 7, la parada se llama precisamente Dongdaemun y la salida que hay que tomar es la número 7.

Para ir al Centro Cinematográfico de Busan, se debe tomar el metro mediante la línea 2 hasta la parada Centum city, se debe salir luego por la puerta 12 y una vez afuera el centro se encuentra a 5 minutos a pié, solo basta con seguir las flechas.

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